En este post se explican los diferentes tipos de auriculares que podemos encontrar en el mercado .

Existen diferentes modelos de auriculares según la forma que ofrecen en relación a su colocación. Podemos encontrar modelos circumaurales, supraurales, intraurales, de botón… pero ¿sabemos en qué se diferencian unos de otros?

En este post explicaremos los diferentes tipos de modelo para que en función de tus necesidades y el uso que quieras dar a los auriculares, puedas escoger aquellos que mejor se adapten a ti.

Circumaurales o “Over-ear”

Son los auriculares de mayor tamaño. Su diseño está pensado para que recubran toda la superficie de la oreja, rodeándola y repartiendo el apoyo entre las almohadillas y la diadema que se sitúa sobre la cabeza. Aunque su generosa superficie acolchada hace que pesen más, este modelo de auriculares son muy cómodos y puedes llevarlos durante muchas horas seguidas. Además son los que ofrecen una mayor calidad de audio del mercado y aislamiento del ruido exterior. Un ejemplo son los Beoplay Portal.

Supraurales o “On-ear”

A diferencia de los circumaurales estos son más pequeños y en lugar de rodear las orejas, se apoyan sobre ellas. Al ser más pequeños, ofrecen menor aislamiento, menos calidad de sonido pero son más cómodos para usar en movimiento y además, normalmente se pueden plegar para facilitar su transporte en los estuches. Un ejemplo son los Beoplay H8.

Intraurales o “In-ear”

Tienen un diseño que permite colocarlos en la oreja de forma que se insertan en el canal auditivo, lo que garantiza un mejor aislamiento del sonido externo. Son ideales para ser utilizados en exteriores o durante la realización de actividades físicas. Sin embargo al ir insertados en el pabellón auditivo  hace más difícil recrear el audio espacial. Además, su diseño reducido hace que si se utilizan durante un tiempo prolongado pueden generar molestias. Un ejemplo son los Beoplay E8.

Auriculares de botón

A diferencia de los intraurales, tienen un diseño que evita que este modelo entre en el cunducto auditivo, quedando “anclados” en la zona exterior del oído. Como consecuencia, su sujeción es menos efectiva y provoca un peor aislamiento. Un ejemplo son los airpods.

¿Ya sabes cuales son los que necesitas?